Cómo se obtiene el abono orgánico

Cómo hacer abono orgánico para tus plantas paso a paso



Los abonos orgánicos se han utilizado desde antaño como un remedio eficaz para la fertilización de los suelos, con el objetivo de lograr un correcto desarrollo de los cultivos. Pero ahora puedes hacer paso a paso abono orgánico sin la necesidad de gastarte mucho dinero con algunos consejos de jardinería que te resultarán de lo más efectivos.

Prepara tu propio abono orgánico en 4 pasos

A medida que va pasando el tiempo, los suelos agrícolas y, en general, todas las superficies de cultivo, suelen perder gradualmente su contenido de materia orgánica. Sin embargo, con un buen abono orgánico podemos conseguir una correcta fertilización del suelo. Y de hecho, cuanto más orgánico sea el abono y menos componentes químicos tenga en su composición, mejor será a la hora de fertilizar la tierra de un huerto o jardín. A continuación, te contamos cómo puedes fabricar abono orgánico con residuos que tengas en casa. Recuerda que el uso de fertilizantes naturales libres de químicos tóxicos, además de ser beneficioso para tus plantas, también es bueno para el medio ambiente:

Abono orgánico con restos de comida y poda

Los restos de alimentos que no podemos aprovechar en casa son el ingrediente perfecto para fabricar un abono orgánico para las plantas, tanto para las de interior como para las de exterior. Se puede conseguir este abono a través del reciclado de algunos residuos orgánicos y sobras de la comida que desechamos a diario en casa, como por ejemplo, los posos de café, los restos del té, hojas de verduras o restos de pieles de fruta, verdura y otros vegetales, así como las cáscaras de huevo. A estos ingredientes puedes añadir también residuos del jardín, como los restos de la poda, las hojas y las hierbas secas, o el estiércol.

Paso 1

Para fabricar el abono, sólo tienes que coger un recipiente profundo (de alrededor de un metro de profundidad) y hacerle unos cuantos agujeros en la superficie. Dentro de este mismo recipiente, debes colocar entre 4 y 5 dedos de tierra.

Paso 2

Una vez que tengas la tierra colocada en el recipiente, debes agregar entonces todos los desechos orgánicos que hayas recopilado en casa. Sin embargo, no debes emplear nunca restos de animales como carne, huesos o pieles, ni tampoco restos de materiales inorgánicos como vidrio, plástico, latas o cartones. Finalmente, debes colocar una tapa sobre el recipiente para que los restos orgánicos reposen en su interior, siendo preferible que, antes de cerrar la tapa, pongas un poco de tierra sobre todos los desechos.

Paso 3

Una vez que estén en reposo, deberás cada dos semanas mezclar todo el contenido del recipiente moviéndolo con una pala o espátula. Es probable que en este tiempo comiences a ver unos gusanos blancos muy pequeños, y que justo en el centro del recipiente aparezca una tierra negra, de aspecto suave y con algún que otro grumo. Esa es, sin lugar a dudas, la tierra ideal para emplear como fertilizante de tus plantas.

Paso 4

Cuando tengas suficiente tierra, retírala del recipiente y colócala alrededor de las raíces de tus plantas. Aunque también puedes esperar a que toda la materia orgánica que empleaste se haya descompuesto por completo. Recuerda que el abono desprenda un fuerte olor a tierra mojada, será una señal indicativa de que está listo para colocar en tus maceteros o para plantar una nueva planta en tu jardín, valdrá para ambos casos. Ten en cuenta que si lo preparas en verano, es probable que el abono esté listo en aproximadamente dos meses. Pero si lo haces en invierno, el proceso de elaboración se puede demorar hasta cinco meses. También puedes emplear restos de hojas de tu jardín para elaborar un potente abono orgánico, siguiendo estos mismos pasos que te hemos contado. Recuerda que las hojas verdes están cargadas de nitrógeno, y las hojas que presentan un tono más marrón, contienen más carbón.

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