Cómo hacer cerveza artesanal

5 sencillos pasos para elaborar tu propia cerveza artesanal

Nada mejor que una cerveza fresca para calmar la sed en un día de calor o simplemente para darse un capricho y relajarse después de un día de trabajo. Y es que, y siempre dentro y unos límites, la cerveza tiene una gran variedad de beneficios. En la actualidad su consumo sigue al alza en España, suponiendo hasta el 40% de las ventas en bares. Un fenómeno similar al que han experimentado la cerveza artesanal, un sector en auge. Las cerveza artesanales han conseguido hacerse un hueco en el mercado con la aparición de numerosas microfábricas y un aumento de su consumo.



La elaboración de cerveza artesanal sin fines comerciales, solo por el gusto de crear tu propia bebida, es un fenómeno conocido como “homebrewing”. Si te interesa sumarte al homebrewing por el placer de elaborar tu bebida favorita, en nuestros trucos de cocina te mostramos 5 sencillos pasos para elaborar tu propia cerveza artesanal.

5 sencillos pasos para elaborar cerveza artesanal

Según los especialistas, la elaboración de una cerveza artesanal puede efectuarse en el hogar en tan solo cinco sencillos pasos. Una bebida sana y con múltiples beneficios para la que necesitan utilizar agua declorada, malta de cebada, lúpulo, levadura para hacer cerveza y azúcar. Las proporciones para preparar unos 15 litros de cerveza serían 30 litros de agua, 4 kilos y media de malta de cebada, 25 gramos de lúpulo y un sobre de levadura y azúcar. La levadura ha de ser especial para hacer cerveza, no siendo útil la levadura de panadería. Otro punto importante para que la cerveza tenga buen sabor es lavar con alcohol todos los recipientes que vayamos a utilizar, nunca con detergente.

1. Macerar los ingredientes

Para ello debes poner la malta de cebada en una olla con agua caliente siguiendo la proporción de 1 kilo de malta por cada 3 litros de agua. Se tendrá que revolver de forma constante para que no aparezcan grumos. De esta maceración se obtendrá el mosto al transformarse el almidón en azúcar. El líquido final que obtendremos tendrá que se un líquido denso y dulce.

2. Agregar el lúpulo

Mientras hierve ese mosto te tendremos que ir añadiendo el lúpulo. Este es el ingrediente que da aroma y el sabor amargo típico de la cerveza. La mezcla de mosto y lúpulo ha de revolverse para que todos los residuos se queden en el fondo de la olla. El mosto ha de hervir durante una hora aproximadamente.

3. Enfriar el mosto

El mosto resultante ha de pasarse a un fermentador, siendo fundamental que la temperatura baje de forma rápida. Una de las maneras efectivas de lograrlo es colocar la olla sobre hielo o meterla en agua fría o pasarlo por un serpentín. Este aparato ha de introducirse en la olla cuando el mosto aún esté hirviendo, tapa la olla y espera a que se enfríe algo. Una vez enfriado, destapa la olla y echa agua fría dentro del serpentín hasta que la temperatura del mosto descienda hasta los 25º. Controla las temperaturas con un termómetro y, cuando llegue a esos grados, trasvasa el mosto a un fermentador.

4. Fermentación

La fermentación puede realizarse en cualquier recipiente hondo y con tapa, siendo aconsejable usar un fermentador. A la mezcla ha de añadírsele la levadura al objeto de que los azúcares del mosto se conviertan en alcohol. Este proceso puede durar entre 4 y 15 días y habrá de mantenerse en un lugar oscuro a una temperatura media de unos 18%, si deseamos un cerveza tipo ale, o entre 7 y 13º para las de tipo lager. Conoce los tipos de cerveza más saludables que existen y haz el que más te guste.

5. Maduración y embotellamiento

Tras el proceso de fermentación deberás pasar la cerveza a otro bidón y retirar toda la levadura. Por último, se ha de añadir azúcar diluido en agua caliente para la hacer la carbonatación natural del mosto. Ha de añadirse lentamente y revolviendo suavemente para que no se oxide. Una vez terminado este proceso se puede proceder a embotellar la cerveza resultante, dejando las botellas llenas en reposo durante unos 10 días y siempre a temperatura ambiente.

Ya solo queda comprobar que nuestra cerveza artesanal ha carbonatado bien y disfrutar su sabor casero y único.

Compartir este artículo