Cómo conservar el fiambre

¿Dónde y cómo conservar el fiambre en la nevera?

Uno de los grupos de alimentos que solemos consumir con mayor asiduidad en cualquier casa es el fiambre. Tanto el jamón curado como el cocido y otros embutidos, pueden permanecer mucho tiempo intactos en casa si sabemos cómo conservarlos correctamente. Descubre dónde y cómo conservar el fiambre en casa con unos sencillos trucos, a continuación.

Trucos para conservar el embutido una vez abierto

La conservación del fiambre o del embutido es un aspecto que deberíamos tener en cuenta durante todo el año. Sin embargo, en los meses de más frío es más normal que este tipo de alimento nos dure más tiempo intacto. Independientemente de que haga más frío o más calor, los métodos de conservación del fiambre una vez abierto han de ser los mismos a lo largo de todo el año. Lo prioritario en este sentido es que encontremos el lugar ideal en casa para guardar estos suculentos manjares y aprendamos a organizar los alimentos en la nevera correctamente:

1. Cómo conservar el fiambre en una pieza entera

Si tienes una pata de jamón en casa, un chorizo, un lomo o un salchichón en una pieza entera, lo primero que debes saber es que este tipo de piezas, al estar curadas, pueden durar mucho tiempo sin estropearse.

Sin embargo, la cosa cambia una vez que abrimos y empezamos la pieza. En este caso, y para la perfecta conservación del fiambre curado (jamones, paletas o cecinas) que aun no han sido empezados, la mejor forma de conservarlos es dejarlos colgados sin que las piezas se toquen unas a otras.

¿Y dónde debes colgarlos? Pues en un lugar fresco (a una temperatura de entre 15 y 20 grados) pero que sea seco y en donde no haya oscilaciones bruscas de temperatura. Este lugar debe estar también bien ventilado y ser lo más oscuro posible, evitando, por lo tanto, que le entre la luz solar.

Una alacena, una despensa, una bodega o una fresquera, serían los lugares perfectos para conservar los fiambres curados que están en piezas enteras y que aun no hemos empezado a cortar.

2. Así debes guardar el fiambre loncheado

Si en vez de piezas enteras prefieres comprar en la charcutería el fiambre loncheado para consumirlo de una forma más práctica debes saber, que el fiambre así presentado, tiene una caducidad muy inferior al de las piezas enteras.



Una de las mejores opciones para conservar fiambres y embutidos en lonchas es colocar las piezas, unas encima de otras formando una especie de torre, y después, envolver esta torre en papel de film transparente y guardar este paquete en el frigorífico.

Cuando desees consumirlo, tan sólo tienes que sacar el paquete de fiambre que deseas consumir con bastante antelación del frigorífico sin quitarle el papel de plástico que lo recubre. De esta forma, las lonchas se adaptarán a la temperatura ambiente y estarán como recién cortadas cuando te las vayas a comer.

3. ¿Y cómo almacenar el jamón cocido?

Uno de los embutidos estrella en todas las casas es el jamón de York o jamón cocido, pues gusta tanto a niños como a mayores. Sin embargo, no siempre es fácil que una vez que lo han cortado en la charcutería este alimento conserve toda su calidad y su frescura.

Este tipo de jamón, al no estar curado como otros fiambres, tiene mucho menos margen de caducidad debido a la humedad del producto. Por ello, lo más frecuente es que haya que consumirlo a los pocos días de que nos lo hayan cortado.

Si compras jamón de York y no lo vas a consumir en los días inmediatamente posteriores, la mejor opción es envasarlo al vacío. Pero si tu intención es comértelo en días posteriores al corte, la mejor opción es meterlo en una fiambrera o envase hermético y dejarlo en la nevera durante un máximo de entre 3 y 5 días.

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