Lavarse las manos correctamente

La forma correcta de lavarse las manos paso a paso

Pues sí, nadie lo duda, lavarse las manos es un hábito muy saludable al que todos deberíamos acostumbrarnos desde la infancia. Y es que, con una acción tan simple como esta, se pueden prevenir muchos problemas de salud. Si este asunto a ti también te preocupa, te contamos todo lo que debes saber para aprender a lavarte correctamente las manos para cuidar al máximo tu higiene.

Aprende a lavarte las manos con estos consejos

Desde que somos niños estamos acostumbrados a escuchar a nuestros padres hablarnos sobre la importancia de lavarse las manos cuando llegábamos de la calle, o justo antes de comer. Se trata de una recomendación muy sabia que todos deberíamos seguir y conseguir que se convirtiera en un ritual habitual en nuestro día a día, ya que cuando nos lavamos las manos, podemos prevenir muchos problemas de salud. Problemas como los resfriados o dolores de garganta, hasta una infección más grave, como la salmonelosis, la gripe o la hepatitis.



En cuanto a cuáles son los mejores momentos para lavarse las manos, hay varios durante el día en el que esta acción se hace más necesaria, como por ejemplo, después de ir al baño, después de haber tosido o estornudado, y después de haber tocado objetos que pudieran estar contaminados por bacterias. Sin embargo, y para que el lavado de manos sea totalmente efectivo, todos deberíamos lavarnos las manos siguiendo unos sencillos pasos:

Paso 1

El primer paso para lavarse las manos correctamente es mojarse las manos con agua, preferiblemente tibia, ya que a una temperatura de entre 20 y 37 grados es más fácil eliminar los organismos superficiales que se adhieren a la piel. Es un gesto esencial para prevenir los microorganismos que se quedan adheridos a la piel de las manos y que, precisamente, son los responsables de muchas de estas enfermedades.

Paso 2

El siguiente paso es añadir un jabón neutro para desinfectar adecuadamente toda la superficie de las manos. Se debe comenzar poniendo un poco de jabón en ambas palmas de las manos y, a partir de ahí, frotar con energía. Debes incidir también en el lavado de las muñecas y los espacios que quedan ocultos entre los dedos. Calcula que debes aplicar y frotar el jabón durante un espacio de tiempo de entre 15 y 20 segundos.

Paso 3

Para que el lavado de manos sea aun más completo, una buena costumbre es cepillarse también las uñas y los dedos con un pequeño cepillo, al que previamente, le hayas puesto un poco de jabón neutro. Con el cepillado conseguirás eliminar todos los restos de suciedad que se acumulan bajo las uñas. Dedica unos 20 segundos a cepillarte bien las uñas.

Paso 4

Una vez que has frotado bien el jabón por manos y uñas, llega el momento de meter las manos bajo el chorro de agua del grifo, y de eliminar completamente todo el jabón. Para comprobar si las manos ya están limpias, debes fijarte en que el agua del aclarado sale limpia. En caso de que salga sucia, te recomendamos volver a enjabonarlas y repetir la operación.

Paso 5

Ahora que las manos ya están limpias, toca secarlas bien. Es preferible emplear papel desechable para retirar el agua, antes que una toalla de felpa o de tela. Y, si por ejemplo estás en un lugar público, o en el gimnasio y te preocupa la higiene, no te olvides de usar un trozo de papel desechable o de toallita de papel desechable para cerrar el grifo del agua, y también para abrir la puerta del baño cuando te dispongas a salir. En caso de que no te sea posible utilizar un baño, puedes llevar siempre contigo un producto desinfectante formulado a base de alcohol. Si bien es cierto que este tipo de solución no es tan efectiva como lavarse las manos con agua y jabón, al menos así, conseguirás eliminar la suciedad más superficial.

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