Cómo limpiar los cristales correctamente

5 consejos básicos para limpiar todos los cristales de la casa



Una de las zonas de nuestro hogar que suele dar más pereza limpiar son los cristales. Sin embargo, es muy recomendable que los cristales se limpien una vez cada 3 meses, aproximadamente, para retira el polvo acumulado, las manchas o las huellas de nuestras manos. Dependiendo de la cantidad de ventanas y del tamaño de las puertas y ventanas, esta tarea puede resultar un tanto copiosa. Pero no te preocupes, porque estás de suerte y vamos a descubrir cómo hay que limpiar los cristales de la casa correctamente. ¡Toma nota de los mejores trucos de limpieza y lo tendrás todo mucho más fácil!

Cómo limpiar los cristales de casa

Para poder proceder a limpiar los cristales de casa es importante que valores dónde se encuentra tu vivienda. Por ejemplo, en las ciudades suele ser más habitual que las ventanas tengan más suciedad y que esta sea más grasa, debido a la contaminación. En cambio, en el caso de las casas de campo, las ventanas suelen estar manchadas de polen o de polvo. Así que para que puedas proceder a esta tarea del hogar y no te resulte tan complicada, estos son los trucos que debes tener en cuenta para limpiar los cristales de tu hogar y estarán en perfectas condiciones.

Escoge el mejor momento para limpiar

Para que el resultado de la limpieza de los cristales, las ventanas y las persianas sea el que estás buscando es importante que escojas la mejor fecha para la ocasión. Como ya hemos dicho, lo más recomendable es hacer una limpieza trimestral de los cristales y, en realidad, lo idóneo es que se lleve a cabo con el cambio de estación del año. Así, podrás tener tus ventanas perfectamente preparadas para el nuevo periodo que va a entrar. Además, es importante evitar limpiar las ventas si el día está lluvioso o hace mucho viento. Lo mejor es escoger un día tranquilo y soleado que te ayudará a secar rápidamente el agua y evitar que aparezcan nuevas manchas a causa de las condiciones climatológicas.

Los materiales que necesitas

Para que la limpieza de los cristales sea perfecta es importante que tengas a mano los materiales imprescindibles para ello. En términos generales debes saber que necesitarás todo esto:

  • Barreño o cubo
  • Esponja
  • Agua
  • Jabón
  • Paños
  • Bayetas para secar los cristales
  • Una escalera (para llegar a los puntos más altos)

Procura que la escalera sea segura y estable para evitar cualquier accidente mientras estés limpiando. El jabón más adecuado para esta limpieza es el que está especialmente pensado para cristales.

El método para limpiar las ventanas

Si quieres saber cómo limpiar los cristales de casa tienes que saber que existe un método muy eficaz para conseguir una extrema limpieza. Lo que deberás hacer es limpiar desde dentro hacia afuera pues, de esta forma, usarás el agua más limpia en la parte interior de la ventana. Además, se recomienda que empieces limpiando el marco y, después, pases a los cristales enjuagando bien la esponja y cambiando el agua siempre que la veas sucia u oscurecida.

Si tiene mucha grasa...

Uno de los mejores trucos para que los cristales queden limpios es añadir vinagre blanco a tu mezcla. Este consejo servirá, sobre todo, en los cristales de las casas de ciudad que tienen a presentar una acumulación más densa de suciedad. El vinagre te ayudará a desincrustar mejor la suciedad que haya en el cristal y, además, hará que la zona quede perfectamente limpia gracias a sus propiedades antibacterianas y desinfectantes. Por ello, añade simplemente medio vaso de vinagre de cocina y conseguirás que tus cristales reluzcan como si fueran nuevos.

No tengas prisa

Para conseguir una óptima limpieza es importante que no tengas prisa. Deberás ir limpiando de forma suave y, sobre todo, ir cambiando el agua cada vez que veas que está sucia. Por tanto, el procedimiento no es en absoluto algo rápido de hacer. Comprueba que está quedando limpia mirando a contraluz ya que, muchas veces, la bayeta puede dejar algunas marcas. Puedes darle con limpiacristales al finalizar la limpieza para que, así, el resultado sea impoluto.

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