Cómo crear y recordar las contraseñas

Cómo crear contraseñas seguras y acordarte de todas siempre

La cuenta bancaria, una suscripción online a un portal de internet, la alarma de casa, el ordenador de la oficina, las redes sociales... Son tantas y tantas las contraseñas que tenemos que emplear a lo largo del día que, en ocasiones, acabamos olvidándolas y podemos llegar a tener serios problemas por estos descuidos. No hace falta ser un experto en informáticaDescubre cómo crear contraseñas seguras y acordarte de todas siempre, a continuación.

¿Qué debe contener una contraseña para ser segura?

Números, letras, caracteres alfanuméricos, mayúsculas, minúsculas... ¿Qué debe contener una contraseña para ser segura y, a la vez, para recordarla fácilmente cada vez que la necesitamos? Crear contraseñas se suele convertir en una tarea muy engorrosa y peligrosa si no tenemos en cuenta la regla de oro: que nuestra contraseña sea única.

Si quieres crear contraseñas únicas e irrepetibles, pero que siempre que las precises, te acuerdes de ellas con facilidad, sigue estos consejos y conseguirás tu objetivo fácilmente:

1. Combinaciones que debes evitar

A la hora de crear una contraseña libre, casi todos los métodos están admitidos. Sin embargo, no debes perder de vista que hay combinaciones que deberías  evitar a toda costa porque dan lugar a contraseñas demasiado obvias para los usurpadores de contraseñas en Internet. Este es el caso, por ejemplo, de la típica contraseña formada por números en serie (12345) o de otras contraseñas también muy típicas y fácilmente adivinables como: iloveyou, mellamocarlos, 120483 (la fecha de nacimiento del usuario), etc.

Las contraseñas de carácter personal en las que indicas, por ejemplo, tu equipo de fútbol favorito, tu grupo de música preferido, el nombre de tu perro o el de tu pareja, son también contraseñas demasiado obvias de cara a aquellas personas que nos las quieren robar. Por ello, es mejor que las evites.

2. Llaves algorítmicas

Las llaves algorítmicas son generadores de claves relativamente sencillos a las que podemos recurrir cada vez que precisemos crear una nueva contraseña. Además, con este método se cumple el requisito básico de que la contraseña sea única y distinta para cada servicio que precise una contraseña.



Las llaves algorítmicas no son más que combinaciones a la que cuando le introducimos unos parámetros concretos, nos dan como resultado la clave que buscamos. Estas llaves algorítmicas llevan siempre un número que es constante, por ejemplo, empleamos siempre el último número de nuestro teléfono móvil, o también el tercer número de nuestro año de nacimiento, o nuestro número de la suerte.

Después, introducimos algún carácter que sea variable. Por ejemplo, el número de letras que tiene el servicio que vamos a usar, o una serie de símbolos de los que luego nos acordemos...etc. Y finalmente, establecemos una serie de condiciones para esta llave algorítmica. Por ejemplo, si el servicio tiene más de cinco letras, coger una letra que esté en la primera parte del abecedario, y una letra que esté en la segunda parte de éste.

Con esta información, la nueva contraseña quedaría de la siguiente forma: las dos primeras letras del servicio que vamos a utilizar, en medio deberás poner el tercer número de tu año de nacimiento, después colocarás, por ejemplo, tu número favorito, y al final lo acompañas de un símbolo del que siempre te acuerdes, por ejemplo este: $

Otra forma mucho más sencilla de crear contraseñas de las que siempre te acuerdes sin necesidad de recurrir a estas llaves algorítmicas es: escoger el nombre de un personaje famoso, imaginar que este famoso está haciendo algo, y por último, elegir un lugar en el que está haciendo esa actividad. ¡Y tendrás tu nueva contraseña sin calentarte demasiado la cabeza! Por ejemplo, Marilyn Monroe toma el sol en Hawai (MarilynMonroetomaelsolenHawai), una contraseña fácilmente recordable para ti, y difícilmente descifrable para los desconocidos que intenten usurparla.

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